Thursday, June 29, 2006

"Autonomia carajo"

Tan sólo llevaba dos horas en Santa Cruz, cuando medio millar de personas inundó el centro de la ciudad para pedir la autonomía del territorio. Cerraron las tiendas. Los empresarios dieron la tarde libre a sus empleados y toda la ciudad se tiñió de verde y blanco, los colores del territorio. Lejos de las manifestaciones a las que estamos acostumbrados en esta no se corearon gritos violentos, ni hizo falta que actuara la policía. Todo era música. La gente bailaba y gritaba “Autonomía, autonomía”. Yo caminé hasta la avenida principal y sin darme cuenta ya no podía salir de allí. Estaba rodeado de gente, gente y gente. El que no llevaba la bandera, llevaba una camiseta con lemas tipo “Ahora o nunca”, “Hagamos historia” o “Santa Cruz vota si o sí”, también lucían los colores del betis en las mejillas o en forma de tira en la cabeza con la palabra clave: “Autonomía carajo”. El domingo votarán por su estatuto y por los candidatos que formarán la asamblea constituyente que en agosto redacte la nueva constitución.

“La fuerza de este acto está en que es espontáneo, sale del corazón”, me aseguró Guillermo Roig, un catalán de segunda generación de inmigrantes y principal empresario maderero del país. “Morales me acaba de expropiar 50.000 hectáreas de árboles con sello ecológico y se la ha regalado a los indígenas que no saben trabajar la tierra, tan sólo tumbar y quemar los rastrojos. A mí no me importa, pero a mis hijos sí”, continuó este empresario decido a impedir que el país se siga legislando desde la zona norte. Pero en la manifestación no sólo había empresarios.

También estuvo mi taxista, Luis Nakamusa, con el que hoy he recorrido parte de la ciudad. “Evo quiere hacer de Bolivia otra Cuba. Ahora prepara una ley para que sólo se imparta educación desde centros públicos. Sólo piensa en su gente. Pero Bolivia va más allá de la etnia Aymara, también es quechua, guaraní y en el caso de Santa Cruz cuenta con sangre de todas las provincias y de todos los países. Si queremos progresar, hay que conseguir descentralizarnos y formar autonomías”, continuaba este japonés de segunda generación de inmigrantes de ojos rasgados, piel quemada y acento lento y polifónico. Como un negro en el Atlhetic, “Yo sufro en mis propias carnes las carencias de esta zona: mi mujer lleva enferma un año y nueve meses. Una semana ingresa. La otra la pasa en casa”, continuaba mientras domaba el coche a volantazos y frenazos. 5 pesos. Unos 0.5 euros. La cama de su esposa cuesta 50 pesos el día en el hospital. Así que todavía le quedaban otras 99 para asegurar el ingreso de la semana que viene, pagar al banco el crédito por los medicamentos ya comprados y si eso, ponerle más alambre a su asiento.

Y es que Santa Cruz da al Estado 580 millones de dólares de los que recibe 182 millones, la mitad que La Paz dando 80 millones menos. Lo más trágico lo representan las 772.000 cruceños que sobreviven por debajo del umbral de la pobreza, de los dos millones que habita el territorio. Y lo que le preocupaba a Nakamusa: por cada 2.700 habitantes, existen tan sólo dos camas hospitalarias. Autonomía carajo.

Wednesday, June 28, 2006

Amanece en Buenos Aires

Amanece en Buenos Aires. Seis grados centigrados. Y cinco horas por delante hasta el siguiente vuelo que me deje en Santa Cruz a las 14.30 horas (hora local). Todo marcha. Las horas que pase en Madrid, me enroscaron todavia mas la txapela. Que de gente, que calor y que grande es todo. Eso si, ver tanta gente distinta entretiene cada trayecto. En el metro escuche varias perlas. Dos tipos comentaban su dia.
-El jefe me ha llamado. No esta contento conmigo.
- ¿Por que?- Le interroga su amigo-
-Dice que me falta am-bi-cion.
- Y que le has dicho.
-Pues, que le den por qlo.
Esta claro. Madrid aprieta, pero tampoco ahoga. No se si era porque jugaba España, pero habia ambiente de fiesta. Asi que facture en cuanto pude el equipaje y regrese a Madrid para tomar una caña con Karpin. Nunca unos congelados dieron para tanto. Esta que se sale.
De vuelta en Barajas vi la primera parte del partido y comenzo el viaje. De compañera una argentina, la creativa de las campañas de Telefonica y Repsol en España. "Estoy de las mariposas y de las motos hasta el moño". Cada vez que hay competicion de motociclismo le toca guardia por si la compañia quiere publicar un anuncia con el ganador del circuito. En el otro extremo del pasillo cinco hermanitos hiperactivos. No paraban.
Ahora espero en el aeropuerto. He comprado prensa y los titulares prometen. El Clarin: "Bolivia: investigan venta de organos para argentinos". Esto se pone caliente. Y cada vez me cruzo con mas Evos : tipos de rasgso indios con pelo negro cepillo. Alla voy.

Monday, June 26, 2006

A ver qué sale



Me las piro. Mañana a estas horas ya estaré en Santa Cruz saboreando un mate de coca. Allí permaneceré hasta el próximo 29 de julio y durante todo ese tiempo recorreré las huellas de la cooperación vasca en Bolivia. Seré también testigo del despertar del país con la celebración de elecciones para una nueva asamble constituyente. Los indígenas volverán apronunciarse sobre el futuro del su país. Bolivia se reinventa. Y allí estaré yo para contarlo. Los últimos guaraníes, los esclavos del siglo XXI, el reto de la mujer indígena o los intentos secesionistas del sur del país serán otros de los temas que viviré.

Las crónicas no sólo podréis leerlas, sino también escucharlas. Radio Euskadi contectará conmigo para informativos y progamas, mientras que Deia y el Diario de Noticias esperarán mis reportajes semanales. También El País en su suplemento El Viajero publicará alguna historieta humana ( Un recorrido por el mercado de la burjería de La Paz). Y cómo no las revistas de monte también me harán un espacio como en Caminar y Aire Libre o en otras más especializadas en viajes como Rutas del Mundo o Altair.

Un tema estrella será la ruta del Che. A ver si se me pega algo con tanta revolución. Mientras tanto intentaré dejarme barba. A ver qué sale. Ya os contaré.